Los arquitectos del futuro están en Cartagena

Futuros Arquitectos
«Haz lo que te apasione y no tendrás que trabajar un solo día”. Este simple consejo es el que guió a Macarena, Francisco Vilar o Francisco Inglés a decantarse por estudiar la carrera de Arquitectura y Edificación en la Universidad Politécnica de Cartagena (UPCT). Después de meses de esfuerzo, ilusión y perseverancia, el trabajo ha dado sus frutos y ya están triunfando a nivel profesional. Y es que los arquitectos del futuro se forjan en Cartagena.

Entre los primeros a nivel nacional

Cuando comenzaron la carrera de Arquitectura y Edificación en la Universidad Politécnica de Cartagena, tal vez ni Francisco Vilar esperaba acabar trabajando para importantes empresas en Rotterdam, la cuna de la arquitectura, ni Macarena Salcedo, colaborando en la rehabilitación del Duomo de Milán ni Francisco Inglés obteniendo un trabajo a raíz de su Proyecto Final.

Esos son solo algunos de los ejemplos de años de esfuerzo para que la Escuela de Arquitectura y Edificación de la UPCT se posicionara entre los primeros puestos a nivel nacional en calidad de la enseñanza. De hecho, la Escuela ocupa el cuarto puesto en el ranking nacional de Escuelas de Arquitectura con un especial reconocimiento al nivel formativo del profesorado y la atención personalizada al estudiante, ya que los grupos por clase son reducidos.

Trabajando desde el minuto 1

“Envíe mi currículum a oficinas de todo el mundo y me llegaron ofertas de Holanda, Japón, México y la India”, recuerda Francisco Vilar, uno de los tantos ejemplos de proyección internacional delos arquitectos formados en la UPCT. Desde que acabó su estudios en la Politécnica de Cartagena, Vilar está trabajando para importantes empresas en Rotterdam. Detalla que lo que más valoraron de su perfil era su formación en construcción, instalaciones, patrimonio y rehabilitación. “En la oficina de paisajismo en la que ahora trabajo les interesó especialmente las infografías y el modelado 3D que hice para mi proyecto final”, añade.

Su caso no es el único. La Escuela de Arquitectura y Edificación de la UPCT también ha sido la clave del éxito de Francisco Inglés, que cuenta cómo su trabajo final de carrera, sobre un edificio multiusos en el cerro cartagenero de San José, le ayudó a encontrar un empleo, al mes de terminar sus estudios, en una oficina de Arquitectura de San Pedro del Pinatar. “Preparé un porfolio con todas las imágenes de proyectos que había realizado durante la carrera además les enseñé todos los paneles de mi PFG. Quedaron fascinados con él”, afirma. Además, agradece a la UPCT la “honestidad” de los profesores y que ofrezca información a los alumnos sobre este tipo de empleos.

Por su parte, Macarena Salcedo sigue vinculada a la Escuela de Arquitectura y Edificación como profesora asociada, lo que le ha permitido trabajar en proyectos tan importantes como el de la conservación del Duomo de Milán. En este caso también ha influido la formación recibida en la UPCT y la proyección internacional de la Universidad: “Me llamaron y decidieron que fuera tres meses y he colaborado con el grupo de investigación que trabaja en la conservación del Duomo”.

Adaptados a Europa

En los últimos años, la Escuela Técnica Superior de Arquitectura y Edificación ha sufrido una serie de cambios que le ha hecho ir a mejor. Actualmente oferta el Grado en Arquitectura, que se divide en dos ramas: Grado en Fundamentos de Arquitectura y Grado en Ingeniería de Edificación (antigua Arquitectura Técnica).

El primero de ellos, Fundamentos de Arquitectura, ha sufrido una readaptación para cumplir con los requisitos que se exigen desde Europa para poder ejercer la profesión tanto a nivel nacional como en otros países europeos. De hecho, a los cinco años de grado se les suma uno de máster que se puede compatibilizar con la elaboración del proyecto final del grado.

La UPCT es una de las universidades que ha adaptado sus estudios para evitar problemas futuros a los alumnos que cursen el Grado en Fundamentos de Arquitectura y que nada más terminar quieran desempeñar su labor profesional.

Está claro que quien estudia lo que le gusta, disfruta haciendo lo que hace y recibe la formación adecuada, se puede abrir camino donde desee.

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